Ecuador y el desafío de blindar sus puertos frente al narcotráfico
- Redacción DPE
- 14 ene
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El sistema portuario ecuatoriano enfrenta uno de los mayores retos de su historia: contener el avance del narcotráfico marítimo en un contexto de creciente presión internacional.
Según el analista Fernando Carrión, en entrevista en Ecuavisa, Ecuador se ha convertido en un punto crítico de salida de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, con un volumen estimado de 1.500 toneladas anuales que transitan por sus puertos y rutas marítimas.
La ruta del Pacífico concentra la mayor parte del tráfico ilícito. Más de 1.200 toneladas tienen como destino intermedio México, desde donde se redistribuyen hacia el mercado estadounidense.
Paralelamente, la cuenca amazónica se ha consolidado como corredor hacia Brasil y Europa, lo que convierte a Ecuador en un eslabón estratégico dentro de la cadena logística del narcotráfico global.
Para los operadores portuarios, esta realidad implica un riesgo directo: la infiltración de cargamentos contaminados en contenedores y buques de exportación. Aunque la Policía Nacional logra incautar cerca de 300 toneladas al año, la magnitud del tráfico supera la capacidad de control, generando un impacto reputacional sobre la confiabilidad de los puertos ecuatorianos en el comercio exterior.
Carrión advierte que el país carece de una política integral antidrogas que articule producción, tráfico, consumo y lavado. En el ámbito portuario, esta ausencia se traduce en vulnerabilidades operativas: falta de coordinación regional con México y Colombia, instituciones frágiles y un sistema judicial con altos niveles de impunidad. La consecuencia es que los puertos ecuatorianos, vitales para la exportación de banano, camarón y otros productos, quedan expuestos a ser utilizados como plataformas del crimen organizado.
La solución, según el analista, pasa por un replanteamiento estratégico. Ecuador necesita alianzas regionales que permitan compartir información y tecnología, además de inversión internacional -especialmente desde Europa- para fortalecer la seguridad portuaria y evitar que la cocaína siga penetrando en su territorio.
La implementación de protocolos más estrictos de inspección, trazabilidad y cooperación interinstitucional será clave para recuperar la confianza de los mercados y garantizar que los puertos ecuatorianos sigan siendo competitivos en el comercio global.
En un escenario de sobreproducción regional de cocaína y creciente disputa entre carteles, Ecuador enfrenta el desafío de transformar sus puertos en espacios seguros y confiables. La seguridad marítima ya no es solo un asunto policial: es un factor decisivo para la sostenibilidad del comercio exterior y la reputación del país en la logística internacional.






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