top of page

Navieras extienden recargos por combustible al transporte terrestre, América Latina en medio de volatilidad energética

  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

La naviera Ocean Network Express (ONE) anunció la aplicación de un recargo vinculado al consumo de combustible en el transporte terrestre de carga en 14 países de América Latina, como respuesta a las disrupciones en el suministro energético internacional.

La medida impacta operaciones logísticas en Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, abarcando tanto flujos de importación como de exportación. El ajuste tarifario busca compensar el incremento en los costos operativos asociados al transporte terrestre, componente clave en la cadena portuaria regional.


El contexto de esta decisión está marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que han afectado la disponibilidad global de combustibles. La reducción en la capacidad operativa de refinerías y las restricciones en rutas estratégicas de distribución han generado presión sobre los precios, trasladando efectos directos a la logística internacional.

En este escenario, el transporte terrestre —dependiente principalmente del diésel— se convierte en uno de los eslabones más sensibles. El encarecimiento del combustible impacta de forma inmediata en la movilización de contenedores entre puertos, centros logísticos y zonas productivas, elevando los costos de la cadena.


Los nuevos recargos establecidos por ONE varían según el país y el tipo de servicio, con valores que van desde USD 10 hasta USD 420 por contenedor seco, y hasta USD 380 en carga refrigerada. La implementación inició el 2 de abril de 2026 en la mayoría de mercados, mientras que en Ecuador entrará en vigencia el 2 de mayo.


Desde una perspectiva operativa, este ajuste refleja la creciente exposición del sistema logístico latinoamericano a la volatilidad energética global. Para países con alta dependencia del transporte terrestre en sus operaciones portuarias, como Ecuador, el impacto puede traducirse en mayores costos de exportación y presión sobre la competitividad frente a otros mercados.

La aplicación de estos recargos también evidencia la necesidad de avanzar hacia esquemas logísticos más eficientes, con menor dependencia de combustibles fósiles y mayor integración de soluciones tecnológicas que permitan optimizar rutas y reducir el consumo energético en la cadena de suministro.

Comentarios


bottom of page