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Puertos en alerta: el “Súper Niño” amenaza la competitividad exportadora

  • hace 58 minutos
  • 2 min de lectura


El “Súper Niño” que se perfila para finales de 2026 podría convertirse en el fenómeno climático más intenso en décadas, y su impacto no solo se sentirá en la agricultura y la pesca, sino también en la infraestructura portuaria del Pacífico.


La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la NOAA proyectan anomalías de hasta +3,6 °C en el Pacífico ecuatorial, con efectos que se extenderían hasta 2027. En Ecuador, la alerta naranja ya rige en 17 provincias y el Gobierno ha destinado USD 600 millones para contingencias, aunque apenas 161 de los 246 GAD han presentado planes de acción, lo que refleja una preparación incompleta frente a un riesgo de escala nacional.


Los puertos de Guayaquil, Manta, Esmeraldas y Puerto Bolívar concentran más del 80% de la carga no petrolera del país y son el corazón de las exportaciones de banano, camarón y cacao.


El “Súper Niño” amenaza con inundaciones en patios de contenedores, sedimentación acelerada en canales de acceso y daños en infraestructura eléctrica e hídrica, elementos críticos para mantener la cadena logística y la refrigeración de productos perecibles.


La experiencia de 1997–98, cuando las operaciones portuarias sufrieron paralizaciones parciales por inundaciones y colapso de carreteras de acceso, es un recordatorio de lo que está en juego: la competitividad exportadora y la confianza de los mercados internacionales.

Las proyecciones para 2026 son preocupantes. En Guayaquil, el dragado del canal de acceso podría requerir inversiones adicionales superiores a USD 30 millones debido a la sedimentación. En Manta, el terminal pesquero enfrenta riesgos de pérdidas en exportaciones atuneras por afectaciones en patios y muelles. Esmeraldas, con zonas bajas vulnerables, podría ver comprometidas sus operaciones de graneles sólidos, mientras que Puerto Bolívar enfrenta el riesgo de rechazo internacional de carga bananera por exceso de humedad y plagas.


El sector privado y público portuario ya discute medidas de mitigación: instalación de sistemas de drenaje y bombeo en terminales, contratación de seguros logísticos vinculados a índices climáticos, diversificación de rutas de acceso terrestre y protocolos de inocuidad para carga perecible. La industria exportadora sabe que la resiliencia de los puertos será decisiva para sostener la economía nacional en medio de un fenómeno que, según los modelos, podría superar los registros históricos de 1982–83 y 1997–98.


El “Súper Niño” 2026 es un desafío climático que generea una prueba de resistencia para la infraestructura portuaria del Ecuador. La capacidad de anticipar y ejecutar medidas será determinante para mantener abiertas las puertas del comercio exterior y proteger la posición del país en los mercados globales.


Datos importantes

Proyecciones 2026: Riesgos con el Súper Niño

· Guayaquil: riesgo de sedimentación en el canal de acceso, que podría elevar costos de dragado en más de USD 30 millones.

· Manta: vulnerabilidad en patios de contenedores y terminal pesquero, con riesgo de pérdidas en exportaciones atuneras.

· Esmeraldas: amenaza de inundaciones en zonas bajas y afectación a operaciones de graneles sólidos.

· Puerto Bolívar: impacto en exportaciones bananeras, con riesgo de rechazo internacional por exceso de humedad en carga.

Medidas urgentes

El sector portuario privado y público puede mitigar riesgos mediante:

· Planes de drenaje y bombeo en terminales.

· Seguros logísticos y paramétricos vinculados a índices climáticos.

· Diversificación de rutas de acceso terrestre y proveedores.

· Protocolos de inocuidad y calidad para evitar rechazo de carga perecible.

 

 

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